Enrique Quevedo nos habla de su trabajo en el álbum ilustrado ‘A veces me aburro’: «Lo hemos disfrutado, no es algo realizado mecánicamente sino desde las tripas. Creo que eso se refleja siempre en la obra y así lo lee el espectador que sabe mucho de estas cosas»

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Enrique Quevedo A veces me aburro

Cuando pongo cara de pato, parezco un pato. Cuando pongo cara de vaca, parezco una vaca… No me importa lo que piensen los demás, cuando me aburro pongo caras. Con estas palabras de la editorial Tres Tigres Tristes nos adentramos en el álbum ilustrado ‘A veces me aburro‘, un trabajo de Juan Arjona y Enrique Quevedo. Con éste último hemos charlado de su trabajo de ilustración en este libro.

¿Te aburres a veces? ¿Qué sueles hacer cuando te aburres? Enrique Quevedo: «Esto de ilustrar libros prácticamente no deja tiempo para aburrimientos aunque siempre me aburro si me repito al dibujar. O sea, que me aburro de mí; copiarme a mí mismo me cansa. Me llevo muy mal con eso del “estilo”, aunque admiro a quienes son capaces de hacerlo y mantenerlo. Cada vez que saco un nuevo libro son muchos los que se sorprenden de mis cambios de registro (no sé si para bien o para mal). Confieso que al principio me costó mantenerme durante 12 o 14 dibujos dentro de la misma manera de hacer. En algunos de esos libros se puede adivinar cómo las ilustraciones van cambiando ligeramente a medida que se pasan las páginas (hago un esfuerzo enorme por mantenerme)».

Enrique Quevedo A veces me aburro

 

«¿Qué suelo hacer cuando me aburro? ¡Cambio de manera de hacer! -nos cuenta Enrique Quevedo-. Además, como tampoco he dejado mi relación con el mundo de las exposiciones, las galerías, etc., tengo muchas posibilidades de ir moviéndome de un sitio a otro. Se puede decir que cuando me aburro pongo caras: pongo cara de ilustrador, pongo cara de pintor y muchas veces pongo cara de cuadrado (esta última me gusta y me entretiene bastante porque me apasiona todo lo que tenga que ver con la geometría)».

¿Qué se encontrarán los lectores en las páginas de este libro? «Pues creo que ante todo encontrarán un montón de cosas que han quedado en papel después de todo un proceso en el que dos tipos y una editorial se lo han pasado maravillosamente bien. Lo hemos disfrutado -asegura Enrique Quevedo-, no es algo realizado mecánicamente sino desde las tripas. Creo que eso se refleja siempre en la obra y así lo lee el espectador que sabe mucho de estas cosas».

¿Qué te pareció la historia de Juan? «(Risas). Desde que me contó la idea me pareció muy, muy, muy divertida. Sobre todo esto: me hacía reír. Es bonito ver que esto mismo ocurre con los lectores cuando tienen el libro entre las manos».

Enrique Quevedo A veces me aburro

 

¿Cómo fue el proceso de elaboración de este libro? La sensación al leerlo y después de tus palabras, es que pudo ser ¿divertido? «Bueno, hubo varios intentos de hacer algo juntos. Le envié dibujos a ver si le inspiraban algo, él me contó algunas de sus ideas, pero no acabamos de cerrar nada. Al final, como quien no quiere la cosa, un día que nos vimos en la librería Rayuela de Sevilla, me dijo que tenía una historia. Me la contó, me entusiasmó y nos pusimos en marcha. A partir de ahí nos vimos varias veces y fuimos dando vueltas al proyecto que al principio no tenía nada que ver (las ilustraciones, porque el texto ha permanecido tal cual) con lo que al final ha quedado -asegura Enrique Quevedo-. Sí teníamos claro desde el principio que los dibujos tenían que ser divertidos. El humor es algo que siempre debe estar en mi trabajo de una u otra manera. Creo que se ha conseguido. Una vez que ya estaba decidido el camino con Juan, tocaba preparar el proyecto. Cuando se lo envié a Guillermo y Bárbara (Tres Tigres Tristes) tardaron dos minutos en decir ‘SÍ’. A partir de ahí fuimos cerrando entre ellos y yo el proyecto y Juan se volvió a sumar en algunos momentos. Como ves, una labor a tres bandas, que es lo que creo, debe ser un álbum ilustrado. Lo hemos pasado bien».

Enrique Quevedo A veces me aburro

 

Háblanos un poco de las ilustraciones. ¿Qué dirías que tienen de característico? Sí que son diferentes a otros trabajos anteriores… «Sí, bastante diferentes, sobre todo porque han desaparecido cosas que me venían caracterizando, como los lápices de colores. He trabajado con el negro de la tinta china directamente sin trazar anteriormente con lápiz, ni siquiera pequeñas guías en el dibujo, porque me parecía que mataba en cierta medida la frescura del mismo (en otros libros el dibujo estaba muy medido, estaba todo muy cerrado y calculado desde que lo trabajaba con el grafito). En esta ocasión he convivido con el error y no ha estado mal -afirma Enrique Quevedo-. En ‘A veces me aburro’ solo he medido las viñetas para poder encajarlas bien en las diferentes páginas, el resto es pura intuición. Eso sí, he tenido que dibujar cada escena muchas veces y me he ayudado en muchas ocasiones de la caja de luz para ir estudiando las diferentes maneras de presentar a los personajes y las situaciones».

¿Con qué técnicas trabajaste? «Como te decía anteriormente la técnica es tinta china pero también rotulador y por supuesto los he coloreado digitalmente. Algunos dibujos del libro están montados a partir de dibujos sueltos y unidos a modo de collage con el ordenador; otros son dibujos completos. El ordenador empieza a tomar fuerza e importante presencia en algunos de mis trabajos a pesar de que cuando empecé en esto era contrario a su uso -comenta Enrique Quevedo-. No quiere esto decir que hayan desaparecido aquellas ilustraciones en las que todo el trabajo estaba realizado manualmente como ocurría en El Gran Mago, Mecanistiario o Al Caer la noche. De hecho trabajo ahora en un proyecto de este tipo; como te decía, me aburro si me repito o al menos si no dejo un espacio de tiempo razonable entre proyectos que haya que trabajar de manera parecida».

Enrique Quevedo A veces me aburro

Enrique Quevedo A veces me aburro

¿Quiénes están en este libro de uno u otro modo y no lo saben? Aunque no digas quiénes son, danos alguna pista… ¿Amigos, vecinos, editores? (Jeje). Que igual no es el caso… «Hay muchos, claro que sí: sobrinos, algún vecino también, y está Cádiz, sus gentes y su Carnaval; está la chirigota (qué le vamos a hacer si venimos de allí). También estoy yo, mi infancia y las vivencias del niño que fui en aquel paraíso que era la playa de Chiclana, a la que por cierto, en aquel entonces no iba nadie. Estamos, (porque también hay algún amigo de aquellos días), en situaciones y juegos que teníamos hace unos años y que ahora son impensables -asegura Enrique Quevedo-. Quizás por eso muchos dicen del libro que es gamberro. Yo no lo veo así, hace no muchos años, estos juegos eran muy normales. Ahora que lo pienso, igual andan por ahí los editores…».

¿Qué cara pones tú cuando te llega un proyecto terminado de imprenta? ¿Y cuando te proponen un proyecto que te gusta? «Pongo cara de letra, en concreto de vocal: O. Me imagino con esta cara, sobre mi cuello un enorme aro hueco. Siempre es una enorme sorpresa. El ilustrador siempre espera una cosa y llega otra de imprenta. No digo que mejor o peor, es diferente, y como es normal causa sorpresa. Y cuando me proponen un proyecto que me interesa creo que pongo cara de ausente. Y es que comienzo a volar por un mundo en el que llueven muchas, muchas de las imágenes que entrarán a formar parte del libro; tantas, que se podría decir de mí en esos momentos que no me entero de nada de lo que ocurre a mi alrededor».

Enrique Quevedo A veces me aburro

¿Cómo se presenta 2018? «Pues de momento bien -asegura Enrique Quevedo-. Si pongo cara de ilustrador, ahora trabajo en un proyecto en solitario que va más por el camino de la novela gráfica que del álbum, y con el que estoy muy entusiasmado (a ver cómo termina). Tengo también entre manos uno con M. A. García Argüez, extraordinario escritor, magnífico autor del carnaval de Cádiz, un queridísimo amigo desde hace muchos años y con el que estoy embarcado en una bonita historia de literatura y dibujo. Hay por ahí otras historias que hay que ir cerrando. Voy a poner también cara de pintor… así que habrá nueva exposición individual este año y no se me olvida la cara de cuadrado. Esta siempre aparece».

También podéis leer en el blog las entrevistas con Enrique Quevedo sobre ‘Al caer la noche‘ y ‘La máquina de las estaciones‘.

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